El seguro a terceros es la modalidad más contratada en España, sobre todo en coches con unos cuantos años encima. Es también la que más malentendidos genera, porque su nombre describe con precisión lo que hace —cubrir a terceros— y mucha gente asume que cubre algo más.
Este artículo va al grano: qué entra, qué no entra, qué añade el terceros ampliado y en qué escenarios concretos vas a tener que pagar de tu bolsillo aunque tengas seguro.
Qué significa "a terceros"
Un tercero es cualquier persona distinta de ti como conductor o tomador de la póliza: el ocupante del otro coche, un peatón, el dueño del muro contra el que te has empotrado, incluso tus propios pasajeros. El seguro a terceros indemniza los daños que tú causas a esas personas y a sus bienes.
El núcleo de esta modalidad es el seguro de responsabilidad civil de suscripción obligatoria, exigible a todo vehículo a motor con estacionamiento habitual en España según la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor (LRCSCVM). Sus límites cuantitativos los fija la propia normativa y son elevados: del orden de decenas de millones de euros por siniestro en daños a las personas y de varios millones en daños materiales, según la redacción vigente.
Por encima de ese mínimo legal, casi todas las pólizas incorporan responsabilidad civil voluntaria, que amplía el límite para los casos en que la indemnización supere el tope obligatorio. Suele costar muy poco y conviene tenerla.
Qué incluye normalmente un terceros básico
Además de la responsabilidad civil, la mayoría de pólizas de terceros del mercado incorporan por defecto tres coberturas de servicio:
- Asistencia en carretera. Grúa y auxilio en caso de avería o accidente. Revisa desde qué kilómetro actúa: algunas pólizas cubren desde el kilómetro cero y otras solo a partir de cierta distancia del domicilio.
- Defensa jurídica. La compañía asume tu defensa en procedimientos derivados de la circulación.
- Reclamación de daños. La compañía reclama en tu nombre a la aseguradora del culpable cuando el accidente no es culpa tuya.
Estas tres coberturas son habituales, pero no automáticas ni idénticas. Un presupuesto muy por debajo del resto suele serlo porque alguna de ellas falta o está muy limitada.
Qué NO cubre un seguro a terceros
Aquí está el punto que causa más disgustos. Un terceros básico no cubre los daños de tu propio vehículo cuando el siniestro es responsabilidad tuya o no hay un tercero identificado a quien reclamar. En concreto, quedan fuera:
- Los daños de tu coche en un accidente del que eres responsable.
- Los golpes contra un obstáculo fijo: bordillo, poste, muro, pilar del garaje.
- Los desperfectos por vandalismo o por un tercero que se da a la fuga sin identificar.
- El robo del vehículo o de sus piezas.
- El incendio.
- La rotura de lunas.
- Los daños por fenómenos meteorológicos (granizo, inundación, viento).
- Tus propias lesiones como conductor culpable, salvo que contrates la cobertura de seguro del conductor.
- Las averías mecánicas, que no son siniestro sino desgaste o defecto, y no las cubre ninguna modalidad de seguro.
Terceros básico frente a terceros ampliado
El terceros ampliado añade, típicamente, lunas, incendio y robo. Es el escalón intermedio entre el terceros puro y el todo riesgo, y en muchos coches de valor medio-bajo es la relación coste-cobertura más razonable.
| Situación | Terceros básico | Terceros ampliado | Todo riesgo con franquicia |
|---|---|---|---|
| Daños al otro coche siendo tú el culpable | Cubierto | Cubierto | Cubierto |
| Lesiones de terceros y ocupantes | Cubierto | Cubierto | Cubierto |
| Daños de tu coche con culpa tuya | No cubierto | No cubierto | Cubierto, menos la franquicia |
| Rotura de luna | No cubierto | Cubierto según póliza | Cubierto según póliza |
| Robo del vehículo | No cubierto | Cubierto según póliza | Cubierto según póliza |
| Incendio | No cubierto | Cubierto según póliza | Cubierto según póliza |
| Golpe contra un muro o bordillo | No cubierto | No cubierto | Cubierto, menos la franquicia |
| Granizo o inundación | No cubierto | Depende de la póliza | Depende de la póliza |
La columna "según póliza" no es una coletilla defensiva: el alcance de lunas, robo e incendio varía de verdad entre compañías. Hay pólizas que cubren la sustitución completa del parabrisas sin franquicia y otras que solo la reparación de impactos; hay coberturas de robo que indemnizan el vehículo completo y otras que excluyen los objetos del interior o los accesorios no de serie.
Casos reales que generan dudas
Me han dado un golpe y el culpable es el otro
Aquí tu seguro a terceros sí te sirve, aunque de forma indirecta: la cobertura de reclamación de daños se encarga de reclamar a la aseguradora del responsable, que es quien paga la reparación de tu coche. La clave es que el culpable esté identificado y haya parte amistoso o atestado. Sin identificación del responsable, no hay a quién reclamar y el daño lo asumes tú.
Me han rayado el coche en el aparcamiento y no hay nota
Con un terceros, básico o ampliado, ese daño no está cubierto. Es un caso típico de vandalismo o de tercero no identificado, y solo entra en un todo riesgo (con la franquicia correspondiente, si la hay). Antes de decidir si repararlo, compara: en daños pequeños suele salir mejor pedir presupuesto a varios talleres que dar el parte, incluso teniendo todo riesgo.
Ha caído granizo sobre el coche
Depende. Los daños por fenómenos atmosféricos suelen ir en la cobertura de daños propios o en una garantía específica de fenómenos de la naturaleza, que un terceros básico no tiene. Además, cuando el fenómeno se declara catastrófico entra en juego el Consorcio de Compensación de Seguros, con sus propias reglas. Revisa la póliza antes de dar por hecho nada.
Me han robado el coche
Solo está cubierto si tienes contratada la garantía de robo, que el terceros básico no incluye. Comprueba también qué ocurre con los objetos del interior y con los accesorios instalados después de la compra: es frecuente que estén excluidos o tengan un límite propio.
Se me ha averiado el motor
Ninguna modalidad de seguro cubre las averías mecánicas por desgaste o defecto. Eso corresponde a la garantía del fabricante, a una garantía mecánica contratada aparte o, sencillamente, a tu bolsillo.
Cuándo tiene sentido ir a terceros
El razonamiento es de riesgo asumible, no de precio. Un seguro a terceros encaja cuando el valor de mercado de tu coche es lo bastante bajo como para que perderlo no te descuadre las finanzas, y cuando la diferencia de prima frente a un todo riesgo representa una parte relevante de ese valor.
Ejemplos de situaciones donde suele encajar: coches con muchos años y valor de mercado bajo, segundos vehículos de uso ocasional, o coches que ya han sufrido daños estéticos que no vas a reparar. Y al revés, deja de encajar cuando el coche está financiado (el banco suele exigir todo riesgo), cuando es tu única forma de ir a trabajar y no podrías reponerlo, o cuando su valor sigue siendo alto.
Si dudas entre terceros ampliado y todo riesgo con franquicia, la comparación de franquicia frente a sin franquicia ayuda a poner números a la decisión, y la calculadora de precio del seguro da un orden de magnitud orientativo de la diferencia de prima según el perfil.
Antes de contratar un terceros, comprueba esto
- Si la responsabilidad civil voluntaria está incluida y con qué límite.
- Desde qué kilómetro actúa la asistencia en carretera y si incluye vehículo de sustitución.
- Si la defensa jurídica permite libre elección de abogado.
- Qué conductores están autorizados y si hay antigüedad mínima de carné.
- En el ampliado: si las lunas cubren solo reparación o también sustitución, y si el robo incluye accesorios.
- Qué uso del vehículo has declarado (particular o profesional).
Este análisis forma parte de una decisión más amplia sobre qué modalidad contratar, que desarrollamos en la guía completa para elegir el seguro de coche. Y si tras leer esto concluyes que tu póliza actual no encaja con tu coche, el paso siguiente es cambiar de compañía sin quedarte descubierto.
Preguntas frecuentes
¿El seguro a terceros cubre a mis acompañantes?
Sí. Los ocupantes de tu vehículo tienen la consideración de terceros a efectos de la responsabilidad civil, de modo que sus lesiones quedan cubiertas aunque el accidente sea culpa tuya. La excepción es el propio conductor culpable, que necesita la cobertura específica de seguro del conductor.
¿Y si el culpable se da a la fuga?
Con un terceros, si no se identifica al responsable no hay a quién reclamar y los daños de tu coche quedan sin cubrir. En determinados supuestos de vehículo desconocido puede intervenir el Consorcio de Compensación de Seguros, sobre todo cuando hay daños personales. Denuncia siempre los hechos: sin denuncia no hay ninguna vía posible.
¿El terceros ampliado cubre los golpes de aparcamiento?
No. El terceros ampliado añade lunas, incendio y robo, pero sigue sin cubrir los daños propios por colisión o roce. Para eso hace falta un todo riesgo, con o sin franquicia.
¿Puedo pasar de terceros a todo riesgo en mitad del año?
Muchas compañías permiten ampliar coberturas durante la vigencia de la póliza mediante un suplemento, ajustando la prima proporcionalmente. No es lo mismo que cambiar de compañía, que sí está condicionado por los plazos de preaviso del vencimiento anual.
¿Un terceros me cubre si conduzco fuera de España?
El seguro obligatorio da cobertura en el Espacio Económico Europeo y en los Estados adheridos al sistema de Carta Verde, pero las coberturas voluntarias y los servicios de asistencia pueden tener límites geográficos distintos. Consulta el ámbito territorial en las condiciones generales antes de un viaje largo.