Sales de la estación con un informe que no esperabas y la primera duda es siempre la misma: ¿puedo irme conduciendo o no? La respuesta depende de la gravedad del defecto, y es lo primero que hay que aclarar. Después vienen los plazos, la reparación y la vuelta. Vamos por orden.
Si te falta el contexto general de cómo funciona la inspección, lo tienes en la guía completa de la ITV del coche.
Primero: entiende qué te han puesto en el informe
La ITV clasifica cada defecto detectado en tres niveles, y el más grave de todos determina el resultado global de la inspección. No es lo mismo un informe favorable con un defecto leve anotado que un informe negativo.
| Nivel del defecto | Resultado | ¿Puedes circular? | Plazo para volver |
|---|---|---|---|
| Leve | Favorable | Sí, con normalidad | No hay reinspección; subsánalo por tu cuenta |
| Grave | Desfavorable | No, salvo para ir al taller y volver a la estación | Habitualmente 2 meses desde la inspección |
| Muy grave | Negativo | No, ni por sus propios medios | Salida con grúa; reparar y volver a inspección |
El matiz del defecto grave es importante y mucha gente lo interpreta mal en los dos sentidos. No significa que el coche quede inmovilizado en la estación: puedes sacarlo. Pero tampoco significa que puedas seguir usándolo con normalidad durante dos meses: la circulación queda limitada al trayecto para repararlo y al de vuelta a inspección. Circular con un informe desfavorable fuera de ese supuesto es sancionable.
Lee el informe con detalle
El documento que te entregan no dice solo "desfavorable". Detalla cada defecto encontrado, con su descripción y su clasificación. Ese detalle es tu herramienta de negociación en el taller: llegar diciendo "me han suspendido, mírelo" es muy distinto de llegar con el defecto concreto identificado. Si algo no se entiende, pregunta en la propia estación antes de irte; están para explicarlo.
El plazo para volver
Cuando el resultado es desfavorable por defecto grave, se dispone de un plazo para reparar y volver a inspección, que habitualmente es de dos meses desde la fecha de la inspección. Dentro de ese plazo la reinspección se centra en los defectos que motivaron el suspenso, sin repetir la inspección completa.
Si dejas pasar el plazo, lo normal es que tengas que empezar de cero: inspección completa y tarifa completa. Confirma el plazo exacto que figura en tu informe y las condiciones de tu estación, porque hay pequeñas variaciones en la práctica de unas concesionarias a otras.
Un consejo de gestión: no apures. Si reservas la reinspección para el último día del plazo y ese día aparece un problema nuevo, te quedas sin margen. Lo razonable es reparar en las dos primeras semanas y volver enseguida.
El coste de la reinspección
Dentro del plazo, la reinspección suele ser gratuita o de importe reducido, pero depende de cada estación y de cada comunidad autónoma, así que conviene preguntarlo en el momento en que te entregan el informe. Si vuelves fuera de plazo, prepárate para pagar la tarifa completa de nuevo.
Otro punto que ahorra dinero: si es posible, vuelve a la misma estación. Algunas aplican la reinspección reducida únicamente a inspecciones realizadas por ellas.
La reparación: cómo no pagar de más
Con el defecto identificado, lo siguiente es repararlo. Aquí es donde el gasto puede dispararse si no se hacen las cosas con cabeza.
- Pide presupuesto por escrito antes de autorizar nada, con desglose de piezas y mano de obra.
- Compara al menos dos talleres si la reparación es de cierto importe. Las diferencias entre talleres para el mismo trabajo son mayores de lo que parece.
- Cíñete al defecto. Es habitual que al revisar aparezcan otras cosas; algunas merecerán la pena y otras pueden esperar. Distingue lo que impide aprobar de lo que es mantenimiento recomendable.
- Guarda la factura. En algunos casos te la pueden pedir en la reinspección, y en todo caso te sirve como historial del vehículo.
Puedes pedir presupuesto a talleres de tu zona describiendo el defecto tal como aparece en el informe, o buscar directamente en el directorio de talleres. Para interpretar lo que te presupuestan sin quedarte a ciegas, la guía sobre presupuestos de reparación explica cómo se estructuran las partidas.
Defectos frecuentes y qué implican
Estos son algunos de los motivos de suspenso más habituales, con una idea de su alcance. Cualquier importe concreto sería engañoso, porque depende del modelo, de la pieza y del taller: pide siempre presupuesto.
- Alumbrado. Bombillas fundidas, reglaje incorrecto, ópticas dañadas. Suele ser barato y rápido, salvo que haya que sustituir un faro completo.
- Neumáticos. Dibujo por debajo de 1,6 mm, daños o medidas no homologadas. El gasto depende del juego que necesites; la calculadora de desgaste de neumáticos ayuda a anticiparlo.
- Frenos. Eficacia insuficiente o desequilibrio entre ruedas del mismo eje. Rara vez se queda en leve y casi siempre requiere taller.
- Emisiones. Valores fuera de límite en gases u opacidad. El rango de coste es enorme según la causa, desde un mantenimiento pendiente hasta un componente del sistema de escape.
- Suspensión y dirección. Holguras y amortiguadores en mal estado. Gasto medio-alto, con la ventaja de que también mejora sensiblemente cómo va el coche.
- Visibilidad. Parabrisas dañado en la zona del conductor, escobillas gastadas, retrovisores incompletos.
Si el resultado es negativo por defecto muy grave
Un defecto muy grave implica que el vehículo supone un riesgo directo, y por eso no puede salir de la estación por sus propios medios. Hay que retirarlo con grúa, repararlo y volver a inspección. Es el escenario menos frecuente, pero conviene saber qué hacer:
- Pregunta en la estación si tienen servicio de grúa concertado o si la contratas tú.
- Comprueba si tu seguro cubre la asistencia en carretera para este supuesto; muchas pólizas la incluyen y evitarías el coste.
- Lleva el vehículo a un taller y valora con calma si la reparación compensa. En coches de mucha edad, un defecto muy grave estructural puede acercarse al valor del vehículo.
Si crees que el resultado no es correcto
Puede pasar. Si consideras que un defecto está mal apreciado, lo primero es pedir explicación en la propia estación, que debe justificar el criterio aplicado según el manual de inspección. Si no quedas conforme, las estaciones disponen de hojas de reclamación, y el órgano competente en materia de industria de tu comunidad autónoma es quien supervisa el servicio.
Dicho esto, antes de reclamar merece la pena contrastar el defecto en un taller de confianza. En bastantes casos la segunda opinión confirma el criterio de la estación, y la reclamación solo habrá servido para perder tiempo del plazo.
Qué no conviene hacer
- Seguir circulando con normalidad con un informe desfavorable: es sancionable, y con más dureza que llevarla simplemente caducada.
- Dejar pasar el plazo y tener que repetir la inspección completa pagándola entera.
- Reparar por lo barato con soluciones provisionales que aprueban el día de la reinspección y fallan un mes después.
- Ir a otra estación a probar suerte sin haber reparado: el resultado anterior consta y, además, el defecto sigue ahí.
Cuando lo hayas resuelto, apunta la nueva fecha de vencimiento con la calculadora de próxima ITV y, de cara al siguiente ciclo, dedica media hora al repaso previo que se explica en cómo preparar el coche para la ITV. La mayoría de los suspensos se evitan ahí.
Preguntas frecuentes
¿Puedo conducir el coche a casa después de un informe desfavorable?
La circulación queda limitada al trayecto necesario para llevarlo a reparar y al de vuelta a la estación. En la práctica esto se interpreta con cierta flexibilidad para llegar al taller, pero no autoriza a seguir usando el coche con normalidad durante el plazo de reparación.
¿Cuánto plazo tengo exactamente para volver?
Habitualmente dos meses desde la inspección, y la fecha límite aparece en el informe que te entregan. Dentro de ese plazo la reinspección se limita a los defectos pendientes; si lo superas, lo normal es repetir la inspección completa.
¿La reinspección se paga?
Depende de la estación y de la comunidad autónoma. Dentro de plazo suele ser gratuita o de importe reducido, especialmente si vuelves a la misma estación. Pregúntalo al recoger el informe para no llevarte sorpresas.
¿Me pueden pedir la factura de la reparación?
En algunos casos sí, sobre todo cuando el defecto no es verificable a simple vista. Aunque no te la pidan, guárdala: forma parte del historial del vehículo y tiene valor si algún día lo vendes.
¿Un defecto leve me obliga a volver a la estación?
No. Con un defecto leve el informe es favorable y puedes circular con normalidad; el defecto queda anotado y se espera que lo subsanes por tu cuenta. Si no lo haces, es previsible que reaparezca en la siguiente inspección, y a veces con peor clasificación si ha empeorado.